Un cover al día.
Hecho en casa.
De qué va esto
Refrito publica cada día un cover hecho por alguien amateur: un vídeo de YouTube grabado en un cuarto, un garaje, un sótano. Sin sello, sin estudio, sin presupuesto. A menudo con apenas suscriptores.
Junto al vídeo, un texto cuenta por qué esa versión merece estar aquí: qué hace con la canción original y qué tiene de propio quien la toca.
Por qué las versiones caseras
Las versiones profesionales se encuentran solas: Spotify, playlists, trending. Lo difícil de encontrar es la persona con 300 suscriptores que versiona su canción favorita en su habitación, a las once de la noche, y la cuelga sin editar.
Esas versiones dicen algo que las pulidas no pueden: que la canción aguanta sin producción. Que el riff sigue siendo el riff, que la melodía resiste aunque el micro recoja el ventilador de fondo.
El mixtape infinito
Cada cover no es "el post de hoy": es una pista numerada de un álbum que nunca termina. La Pista 1 y la Pista 500 viven en el mismo archivo — como las caras A y B de una cinta, se escuchan en cualquier orden.
El criterio
No hay género ni época fijos. Rock, folk, soul, bolero, lo que sea — siempre que la versión tenga voz propia y valga la pena aunque no conozcas a quien la hace.
Sin ánimo de lucro
Sin publicidad, sin nada a la venta, sin monetizar. Los vídeos se reproducen con el reproductor oficial de YouTube; no se aloja ni redistribuye nada.